Aprovechar la crisis para “pintar” (una nueva realidad)

En estos días los habitantes de Barcelona están notando una actividad casi frenética de “pintar”, pacificando calles, ampliando los carriles para bicicletas, eliminando espacios para vehículos privados y mejorando las conexiones de la red de autobuses.

La alcaldesa de la Ciudad Condal, Ada Colau, está aprovechando las limitaciones durante el confinamiento de las últimas semanas para “pintar la nueva Barcelona”. Además, se están acelerando las políticas para la implantación de su plan de movilidad. Entre otras metas, se busca reducir en seis puntos el uso del vehículo privado, hasta el 20 % en 2024 y aumentar en cuatro el transporte público y pasar de significar el 39,5 % al 43,3 % de total.

¿Qué tiene esto que ver con el intercambio comercial entre España y Alemania, y, más en concreto, con el posicionamiento de la empresa española en el mercado alemán?

En una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Alemana para España entre empresas exportadoras españolas, estas consideraron, después de la dificultad de encontrar canales de distribución, la “imagen del producto español” como obstáculo más importante para el acceso al mercado alemán.

Desde conect-al, con décadas de experiencia en el tema de asistir a empresas españolas en sus proyectos de exportación a Alemania, no compartimos esta evaluación. Creemos que no es el producto en sí, sino la gestión de los proyectos y, a la vez, la presentación de la empresa y sus productos, es la causa de la falta de respuestas de un mercado altamente competitivo y exigente.

El refrán “Cuando vayas a Roma, vive como un Romano” también encuentra su sentido en cuestiones de comercio exterior. Parece obvio, que en el intento de acceder a un mercado extranjero, sería útil, hacerlo en su idioma.

La versión de la página web en inglés podría ser suficiente para hacerse entender. Sin embargo, las empresas alemanas – ya sean potenciales socios comerciales o clientes directos -estarían más convencidos de la seriedad de un proyecto de acceso al mercado alemán, si se realizase en alemán.

Así, el confinamiento, aún en fase de desaceleración, podría ser un buen momento para “pintar” la presentación de la empresa.  Y esto no significa utilizar programas digitales de traducción automática, sino en el mejor de los casos, más allá de “pintar” superficialmente, mejor dar dos o más manos, pensando en “germanizar” y encargar la creación de la versión alemana de la página web a profesionales.

Compartir: