¿La economía alemana se está recuperando después de la pandemia del Coronavirus?

Por primera vez desde el comienzo de la crisis del coronavirus se perciben señales positivas desde la industria alemana: los libros de pedidos se están llenando más rápidamente de lo esperado. No obstante, mientras los economistas pronostican que la economía volverá a crecer a medio plazo, las asociaciones advierten demasiada euforia.

Para el periodo entre mayo y junio de 2020, la Oficina Federal de Estadística alemana ha registrado un aumento de casi un tercio en el número de pedidos. La industria del automóvil es un claro ejemplo, con un incremento de la demanda de hasta un 70%. Según las estadísticas de la UE, el comercio minorista ha superado casi por completo el colapso sufrido por el coronavirus.

Sumando los resultados de los primeros siete meses de este año, los minoristas han aumentado sus ventas en un 3,8 por ciento. Este hecho se debe a un crecimiento estable desde principios de año hasta el mes de mayo. Sin embargo, existen diferencias considerables entre los diferentes sectores. Por ejemplo, en el sector moda, incluyendo calzado y artículos de cuero, el número de ventas cayó un 27,7%, en comparación con el mismo período del año anterior; mientras que las ventas por Internet aumentaron en un 20,6%.

Muchos economistas esperaban que la economía se recuperara, pero no se imaginaban que lo fuera a hacer de manera tan rápida. El Ministerio Federal de Economía de Alemania declaró con optimismo: “Los últimos datos sobre los pedidos entrantes indican que la recesión industrial ha tocado fondo.”

El comercio exterior se queda atrás en las estadísticas, no obstante, éstas también muestran que todavía faltan más de once puntos porcentuales para recuperar el nivel alcanzado en el mes de febrero, antes de la crisis. Esto se debe principalmente a que muchos países fuertemente afectados por la pandemia redujeron su demanda de productos alemanes.

La recuperación económica de Alemania se debe principalmente al aumento de su demanda interior. Concretamente, durante el mes de junio ésta experimentó un aumento de un 35,3 por ciento, en comparación con las cifras registradas en el mes de mayo. Paralelamente, los pedidos procedentes del extranjero aumentaron tan solo en un 22 por ciento durante el mismo período.

Las asociaciones temen quiebras de muchas empresas, motivo por el cual la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio Alemanas (DIHK) sugiere que el futuro de la economía alemana depende en gran medida de la recuperación económica de los demás países y de su capacidad de gestión en referencia a la pandemia. En el caso particular de Alemania, la asociación industrial BDI prevé muchas insolvencias a partir de otoño, a no ser que se habiliten ayudas financieras adicionales. Por otro lado, la asociación de comercio HDE prevé la quiebra de unas 50.000 PYMES.

El ERTE sigue presente en muchos sectores 

Hay diferentes opiniones con respecto a los ERTE en Alemania. El Instituto IFO estima que solo 5,6 millones de personas seguían con ERTE en julio, frente a los 6,7 millones de junio y los 7,3 millones de mayo. Sebastian Link, experto en el mercado laboral del Instituto IFO de Múnich, comenta que “aunque a nivel general el número de ERTEs ha tendido a la baja en algunos sectores, su aplicación incluso está aumentando”. 

Según el Instituto IFO, ejemplos de esta tendencia opuesta son los sectores de la ingeniería mecánica y de la electricidad. Concretamente en el sector de la ingeniería mecánica, el número de trabajadores en situación de ERTE se ha incrementado desde junio, de 354.000 a 378.000. Por otro lado, en el sector eléctrico, las cifras actuales de empleados en situación de ERTE han alcanzado los 271.000 en comparación con los 260.000 de junio. Sin embargo, en el conjunto de la industria, el número de trabajadores en ERTE ha disminuido ligeramente, de 2,3 millones a 2,1 millones, incluso en las industrias del automóvil y metalúrgica.

En general, existe una cierta preocupación de que la economía alemana pueda contraerse una vez más, si las cifras de infecciones por coronavirus vuelven a aumentar considerablemente. España sigue confiando en las oportunidades del mercado alemán. Aun así, desde el empresariado español persiste una sólida confianza en Alemania como receptor de productos y servicios españoles.

Similar a la situación que tuvo lugar durante la crisis de los años 2008 y posteriores, a través de Conect-al y de la Cámara de Comercio Alemana para España, estamos recibiendo un número creciente de consultas desde el pasado mes de abril. La mayoría de ellas buscando asistencia en proyectos de exportación hacia el mercado alemán. Motivo para ello, obviamente, son las perspectivas menos positivas acerca del comportamiento del mercado y de la demanda interior en España.

No nos vayamos a confundir, el mercado alemán sigue siendo atractivo, pero a la vez exigente y difícil. El acceso a canales de distribución continúa siendo el reto más importante en los proyectos españoles de exportación. En los últimos meses hemos podido acompañar a empresas españolas con proyectos que despertaron gran interés en potenciales socios comerciales o clientes directos en Alemania, tanto en el sector de productos y servicios tecnológicos, como en el, especialmente complicado, sector de bienes de consumo. Asimismo, se está confirmando el supuesto de que los problemas en la seguridad de suministro y logística de los proveedores asiáticos den lugar a que, en determinadas ocasiones, las empresas alemanas se decanten por fuentes de suministro más cercanas, generalmente europeas y españolas en particular.

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Aprovechar la crisis para “pintar” (una nueva realidad)

En estos días los habitantes de Barcelona están notando una actividad casi frenética de “pintar”, pacificando calles, ampliando los carriles para bicicletas, eliminando espacios para vehículos privados y mejorando las conexiones de la red de autobuses.

La alcaldesa de la Ciudad Condal, Ada Colau, está aprovechando las limitaciones durante el confinamiento de las últimas semanas para “pintar la nueva Barcelona”. Además, se están acelerando las políticas para la implantación de su plan de movilidad. Entre otras metas, se busca reducir en seis puntos el uso del vehículo privado, hasta el 20 % en 2024 y aumentar en cuatro el transporte público y pasar de significar el 39,5 % al 43,3 % de total.

¿Qué tiene esto que ver con el intercambio comercial entre España y Alemania, y, más en concreto, con el posicionamiento de la empresa española en el mercado alemán?

En una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Alemana para España entre empresas exportadoras españolas, estas consideraron, después de la dificultad de encontrar canales de distribución, la “imagen del producto español” como obstáculo más importante para el acceso al mercado alemán.

Desde conect-al, con décadas de experiencia en el tema de asistir a empresas españolas en sus proyectos de exportación a Alemania, no compartimos esta evaluación. Creemos que no es el producto en sí, sino la gestión de los proyectos y, a la vez, la presentación de la empresa y sus productos, es la causa de la falta de respuestas de un mercado altamente competitivo y exigente.

El refrán “Cuando vayas a Roma, vive como un Romano” también encuentra su sentido en cuestiones de comercio exterior. Parece obvio, que en el intento de acceder a un mercado extranjero, sería útil, hacerlo en su idioma.

La versión de la página web en inglés podría ser suficiente para hacerse entender. Sin embargo, las empresas alemanas – ya sean potenciales socios comerciales o clientes directos -estarían más convencidos de la seriedad de un proyecto de acceso al mercado alemán, si se realizase en alemán.

Así, el confinamiento, aún en fase de desaceleración, podría ser un buen momento para “pintar” la presentación de la empresa.  Y esto no significa utilizar programas digitales de traducción automática, sino en el mejor de los casos, más allá de “pintar” superficialmente, mejor dar dos o más manos, pensando en “germanizar” y encargar la creación de la versión alemana de la página web a profesionales.

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El mundo ferial alemán y el COVID 19

Alemania – el país de las ferias

Poca gente pondrá en duda la cualificación de Alemania como “número 1 mundial de certámenes feriales”. Aproximadamente dos tercios de todas las ferias sectoriales globales tienen lugar en Alemania. Cada año, se celebran entre 160 y 180 ferias internacionales, entre ellos más de 50  “Leitmessen”,  ferias  líderes a nivel mundial, ofreciendo  a unos 180.000 expositores y unos 10 millones de visitantes foros de comunicación e innovación.

Expositores y visitantes gastan un total de 14.500 millones de Euros al año para participar en ferias en Alemania. El impacto productivo para la economía asciende a 28.000 millones de Euros. En total, la organización de ferias genera 231.000 puestos de trabajo.

España, tradicionalmente, ha sido participante importante en este mundo. Según el calendario ferial, cada año la participación de expositores españoles en certámenes en Alemania oscila, entre 5.050 y 5.250 empresas. En el año 2019, España ocupó entre todos los países expositores el sexto lugar, después de China (15.685 expositores), Italia (13.683), Francia (6.624), EEUU (5.346) y  Países Bajos (5.341).

Para las empresas españolas, las ferias en Alemania no sirven solamente para presentar sus productos y servicios en este país, sino, prácticamente en todos los casos, son importantes plataformas para comunicarse con clientes, actuales o potenciales procedentes de todo el mundo.

Un cambio drástico

A mediados de marzo de 2020, este escenario sufrió un cambio drástico. Unos 40 certámenes, previstos entre esta fecha y finales de septiembre han sido cancelados o pospuestos. Las sociedades feriales más optimistas fijaron nuevas fechas a partir de octubre, los demás eventos han sido pospuestos para 2021 o 2022.

El impacto económico de estas cancelaciones para Alemania se estima en unos 9.250 millones de Euros, afectando unos 76.000 puestos de trabajo.

Estos cambios afectaron también a  unos  2.180 expositores españoles, que se vieron sin la posibilidad de presentar sus productos y novedades, dialogar con sus socios comerciales, buscar nuevos contactos e informarse acerca de la oferta de la competencia.

¿Opciones virtuales?

En estos últimos meses, muchos organizadores feriales afectados por la imposibilidad de llevar a cabo las ferias presenciales, buscaron soluciones alternativas al modelo tradicional. Ya a principio de abril surgieron las primeras “ferias virtuales”, intentando ofrecer plataformas de sustitución. Sin embargo, parece, que este modelo tiene sus límites, funcionando, en el mejor de los casos, solamente para certámenes de tamaño reducido. Para ninguna de las 50 ferias líderes en sus respectivos sectores, previstas entre mediados de marzo y finales de septiembre, se ha ofrecido una plataforma exclusivamente virtual. En todos los casos se han buscado fechas alternativas a partir de otoño o en años venideros.

Para las empresas expositoras en ferias, la “opción virtual” parece, a primera vista, ser menos complicado. La presentación digital de empresas y productos ha tenido, impulsado por las limitaciones de la crisis COVID 19, un auge importante, acompañado por nuevas tecnologías más sofisticadas de presentación y comunicación virtual.

Desde conect-al, en cooperación con la Cámara de Comercio Alemana para España, en base a muchos años de experiencia, se ofrece la asistencia en la preparación o mejora de la presencia digital, en idioma alemán, de las empresas españolas, factor de éxito muy importante en el acceso al mercado alemán.

Existe la opinión casi unánime, que el modelo tradicional y exitoso de la feria presencial volverá en la medida que las limitaciones de movimiento desaparezcan y los profesionales puedan volver a viajar con más facilidad. Los organizadores feriales ya están preparando sus recintos e instalaciones para que sean seguras a nivel sanitario y cumplan con toda normativa actual.

Por el momento, es previsible que los certámenes feriales se reiniciarán a partir de otoño, desde luego, con formatos diferentes y limitaciones estrictas.

Coherente con el refrán “no hay mal que por bien no venga” no se pueden excluir efectos positivos de la crisis. Ya se puede notar, que muchas empresas están potenciando su vertiente digital. Por otro lado, con números más reducidos de expositores y visitantes, se pueden esperar encuentros feriales más productivos, ya que lo más probable será que acudan solo los profesionales con un alto interés y a los que los expositores podrán atender con más tiempo.

En este contexto, conect-al, cooperando con la  Cámara de Comercio Alemana para España sigue ofreciendo sus ofertas de asistencia en la preparación de las ferias, especialmente mediante la preparación de “agendas comerciales”, reuniones con potenciales socios comerciales o clientes directos.

Es de esperar, también, que solamente las ferias, que ofrezcan beneficios importantes para todos los interesados, sobrevivan la crisis.

Así, a partir de septiembre, esperamos encontrar un panorama ferial alemán diferente, pero no necesariamente menos interesante y beneficioso para el empresariado español.

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